Es una casa pensada para habitar, para escuchar música, para crear en sus talleres o para leer plácidamente mientras se contempla el juego de luces y sombras que el recorrido de las horas del día va dibujando en los muros.
Descripción del proyecto por Nacho Carbó del Moral
El proyecto de reforma de una casa deshabitada hace ya tiempo es siempre un ejercicio muy estimulante que implica la necesidad de leer atentamente el lugar para volver a dar vida a esos espacios que acogerán nuevos habitantes, que tendrán nuevos usos y que se adaptarán a nuevos modos de vivir.
Así pues, nos fijaremos en aquellos elementos que todavía susurran su potencial: los patios, los revoltontes, la estructura de madera de la cubierta de la antigua construcción y eliminaremos aquellos elementos que se han ido superponiendo en el tiempo sin ningún respeto ni sensibilidad por los espacios y elementos existentes. Por último, introduciremos espacios nuevos y elementos que conecten y creen la nueva vivienda como una casa contemporánea, pero con memoria.
El proyecto surge así creando diálogos. Diálogo del patio de la alberca con la luz cenital y con el cielo, de las vigas de madera existentes con la rampa y la madera del pavimento; de la biblioteca que vertebra en vertical la vivienda con el lucernario; del patio central y el jardín con el taller y la cocina; diálogos entre espacios, entre materiales, entre detalles constructivos… La vivienda se estructura en torno a tres patios que perforan y esculpen un espacio íntimo y volcado hacia sí mismo.
El patio central, -el patio-jardín- que articula el salón-estar, la cocina y los talleres de arte de la propietaria está concebido como un jardín, como un pulmón verde que es el verdadero corazón de la vivienda. El patio posterior -el patio-alberca- es conceptualmente pétreo, y cuenta con presencia de agua de reminiscencias mediterráneas y árabes.
Es éste un espacio mineral que acoge y recoge los espacios más públicos del proyecto. Por último, el patio secreto, introduce luz y genera espacio en el dormitorio y el baño principales.En la planta primera, flotando entre la escalera, los patios y un vaciado interior que comunica espacial y visualmente las dos plantas de la vivienda, encontramos la sala de música.
Este espacio debe su carácter íntimo y su atmósfera recogida a la biblioteca de dos plantas que lo cruza en vertical, a la luz que proviene de los diferentes patios y al uso de la madera.La Casa FM o Casa con tres patios, es una casa pensada para habitar, para escuchar música, para crear en sus talleres o para leer plácidamente mientras contemplamos el juego de luces y sombras que el recorrido de las horas del día va dibujando en sus muros.