La intervención de Tate Harmer habilita el espacio para el uso público mediante una monumental escalera en voladizo, completamente independiente de la fábrica histórica estructural. También han diseñado una nueva entrada al interior. El pozo, de 15 m de diámetro y profundidad, proporciona una atmósfera bruta de fondo para los futuros eventos y actuaciones que tengan lugar en el espacio.
Este proyecto busca concienciar a locales y visitantes sobre el legado industrial londinense, y especialmente el de Isambard Kingdom Brunel, responsable del Tunel del Támesis. Esta estructura, inaugurada en el año 1843 es uno de los primeros túneles submarinos del mundo, y el génesis del actual sistema de metro.
Este proyecto busca concienciar a locales y visitantes sobre el legado industrial londinense, y especialmente el de Isambard Kingdom Brunel, responsable del Tunel del Támesis. Esta estructura, inaugurada en el año 1843 es uno de los primeros túneles submarinos del mundo, y el génesis del actual sistema de metro.
Jerry Tate, socio de Tate Harmer afirma que: “Ha sido de vital importancia que la caja de escaleras y la nueva entrada para el pozo Rotherhithe no tuviera un impacto en su significado histórico. Queríamos celebrar la cruda naturaleza del patrimonio victoriano industrial y al mismo tiempo proporcionar acceso para visitas y actuaciones."